Docentes, madres de familia y alumnos se han empoderado de prácticas necesarias para tener una tienda escolar saludable

EOUM Buena Vista , Santiago Chimaltenango

EOUM Buena Vista , Santiago Chimaltenango

La Dirección Departamental de Educación del departamento de Huehuetenango, a través del Departamento de Organización Escolar de la Subdirección del Fortalecimiento a la Comunidad Educativa, ha coordinado con el equipo regional del Programa Apoyo a la Calidad Educativa (PACE/GIZ), para trabajar con las escuelas oficiales urbanas y rurales de tres municipios que están involucrados en el proyecto de certificación de las tiendas escolares saludables: San Miguel Acatán, San Mateo Ixtatan Y Santiago Chimaltenango .

A nivel municipal se coordinó con los encargados del centro de salud y Coordinadores técnicos administrativos, para visitar las escuelas siguientes: Escuela Oficial Urbana Mixta Estado de Israel; Escuela Oficial Rural Mixta Cantón Solom Kabal, del municipio de San Miguel Acatán; Escuela Caton Tinabaj,aldea Bulej, San Mateo Ixtatan y Escuela Oficial Urbana Mixta Caton Buena Vista , Jornada Matutina. El objetivo de las visitas es  propiciar la certificación de las tiendas escolares saludables.


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Es importante mencionar que en estas escuelas los docentes, estudiantes y padres de familia han demostrado interés de consumir  productos sanos y nutritivos.
Se observó que las tiendas de estas escuelas cumplen con los estándares de calidad esperados, en relación con organización, funcionamiento, higiene, orden y sobre todo inclusión de alimentos  del contexto.
Invitamos a todos los establecimientos del país a seguir este ejemplo.

EOUM Estado de Israel

EOUM Estado de Israel

Monitoreo Capacitación de padres y madres de familia en el marco de las Tiendas Escolares Saludables

Monitoreo Capacitación de padres y madres de familia en el marco de las Tiendas Escolares Saludables

Certificación de Tiendas Escolares Saludables

Una experiencia que apoyar….

En el 2011 el PACE-GIZ asesora técnicamente a la Dirección Departamental de Educación de Huehuetenango en este tema, a través del proyecto Certificación de Tiendas Escolares Saludables.

Como primera acción la Dirección Departamental de educación de Huehuetenango conforma la Comisión Técnica de Educación en Seguridad Alimentaria y Nutricional.  En junio de 2012 inicia la capacitación en  los municipios de San Juan Atitán, Santiago Chimaltenango, San Miguel Acatán, San Rafael La Independencia y San Mateo Ixtatán, participan 150 escuelas urbanas y rurales.

El PACE-GIZ capitaliza la voluntad decisiva de la Comisión Técnica de Educación en Seguridad Alimentaria y Nutricional del departamento en  promover la deschatarrización de las ventas escolares, con procesos de sensibilización, información  e involucramiento con la comunidad educativa 4,500 padres y madres de familia líderes, 300 docentes y los estudiantes.

El cambio de actitud hacia una alimentación saludable conlleva un proceso de convencimiento a través de la participación en el proceso de capacitación, que se refleja en cambios positivos en la alimentación desde la familia, la comunidad y la escuela.

El PACE-GIZ, a través de su asesoría técnica al MINEDUC, se une a la estrategia “Hambre Cero”, que pretende enfrentar de manera decidida el flagelo de la desnutrición crónica, contribuyendo a los esfuerzos articulados, en el marco del gran Pacto Nacional Contra el Hambre.

El trabajo coordinado del PACE – MINEDUC, en la temática SAN, tiene como objetivo:

“Posicionar la Seguridad Alimentaria y Nutricional como tema central, generador de acciones positivas en la escuela, la familia y la comunidad, a través de la certificación de tiendas escolares, como un requisito fundamental para alcanzar una escuela saludable”.

 

Normativa de una tienda saludable
Normativa de una tienda escolar saludable – trifoliar

 

Diagnóstico del programa de refacción escolar en los departamentos de Huehuetenango, Quiché, Alta Verapaz y Baja Verapaz

El presente informe es el producto establecido en los Términos de Referencia para la consultoría “Diagnóstico del programa de refacción escolar en los departamentos de Huehuetenango, Quiché, Alta Verapaz y Baja Verapaz”. Está dividido en cuatro partes:

1)   Revisión de la propuesta de menú para refacción escolar del MINEDUC para los departamentos de Huehuetenango, Quiché, Alta Verapaz y Baja Verapaz.

2)   Contexto alimentario comunitario en los departamentos de Huehuetenango, Quiché, Alta Verapaz y Baja Verapaz.

3)   Estado nutricional en escolares del nivel primario del sector público en los departamentos de Huehuetenango, Quiché, Alta Verapaz y Baja Verapaz.

4)   Aporte nutricional de la refacción escolar servida en una muestra de establecimientos oficiales de los departamentos atendidos por PACE/GIZ.

La primera parte sustituye al producto “Realización de propuestas de menús que incluyan los alimentos producidos en la comunidad para las refacciones escolares”, cambio que obedece al consenso alcanzado por la DIGEPSA y PACE/GIZ, porque el MINEDUC, en el marco de la Estrategia SAN para Escolares 2010-2012, ya norma y orienta la preparación de menús nutritivos a nivel nacional. Desarrollar una nueva propuesta pudiera ser contraproducente y en perjuicio de la apropiación que ya se está logrando en las comunidades educativas y la inversión nacional que se ha efectuado desde el año 2010.

La revisión de la propuesta de menús diseñada por la DIGEPSA se enfoca en describir tres aspectos de interés: a) cantidad de alimentos que conforman las refacciones escolares; b) diversidad de alimentos que conforman las refacciones escolares; c) cantidades nutricionales que aportan las refacciones escolares propuestas por la DIGEPSA.

Para el cumplimiento de estos objetivos, se determinó la composición nutricional teórica de las recetas obtenidas de fuente oficial (n=14) y de las raciones diarias propuestas para las que se contó con información completa (n=11), que fueron contrastadas con las recomendaciones de energía y proteína propuestas para las refacciones escolares por el INCAP.

Los principales hallazgos de este análisis se describen a continuación:

  •  La cantidad de alimentos que integran las propuestas de menú para las regiones de Occidente y Norte es de 23 alimentos. Los tres grupos de alimentos con más participación en las refacciones son: granos y cereales (39%), hierbas y verduras (35%) y alimentos fuente de proteína de buena calidad (huevos, lácteos e Incaparina) (13%). Es importante resaltar la baja presencia de frutas en la refacción escolar. Asimismo, la presencia de verduras se limita a hierbas disponibles a nivel local que fueron recolectadas durante la época de invierno.
  •  La composición nutricional general por tipo de preparación sólida o bebida indica que el mayor aporte nutricional proviene de las bebidas, que generalmente son atoles con leche. Las bebidas aportan el 60% de la energía y el 55% de las proteínas de las refacciones propuestas.
  •  El aporte nutricional de la “ración tipo” para refacción escolar está cubriendo entre el 15% y el 20% del requerimiento de energía, y entre el 16% y el 22% del requerimiento de proteína. Sin embargo, es importante señalar que muy pocas raciones diarias estudiadas alcanzaron el nivel recomendado de 340-440 kcal/día (20% del requerimiento de energía) y 18-24 g/día (50% del requerimiento de proteína). No obstante, la refacción escolar propuesta estaría contribuyendo de manera importante a cubrir los requerimientos de micronutrientes esenciales para los escolares: vitamina A (100%), hierro (40%), ácido fólico -para los escolares de la Región Occidente- (90%) y cinc (25-35%).

 En términos generales, la cantidad y diversidad de alimentos, la composición nutricional de la ración alimentaria brindada y el aporte nutricional de la refacción escolar están estrechamente relacionados con los lineamientos técnicos-administrativos del Programa de Alimentación Escolar (PAE), la asignación de recursos y la disponibilidad de alimentos a nivel local.

La segunda parte corresponde al estudio de prácticas alimentarias y al producto: “Practicas alimentarias en los hogares de los niños que determine la seguridad o inseguridad alimentaria”.

Según el requerimiento planteado al equipo consultor, este informe se centra principalmente en las “prácticas alimentarias”, es decir, cómo los individuos expresan las costumbres de su grupo social y cómo estas están asociadas a las formas de seleccionar, comprar, preparar, distribuir y consumir los alimentos o servirlos a otras personas.

El estudio de prácticas alimentarias se enfoca en cuatro aspectos de interés: a) Disponibilidad local de alimentos; b) Acceso económico a la CBAE a nivel local; c) Consumo familiar de alimentos; y d) Prácticas alimentarias familiares.

Para el cumplimiento de estos objetivos, se realizaron encuestas a madres de familia bajo la modalidad de grupo focal y encuestas individuales.

Los principales hallazgos de este análisis se describen a continuación:

  •  La disponibilidad local de alimentos es limitada especialmente en cuanto a verduras, frutas, lácteos y carne.
  •  La disponibilidad y acceso económico a la CBAE muestra que: a) tomando como referencia el alimento más disponible, se presentó aproximadamente en 24 de las 30 comunidades visitadas; b) los precios de venta de los productos de la CBAE (al menudeo sin facturas) fueron variables entre comunidades y departamentos, presentándose los precios más bajos en Alta Verapaz y los más altos en Baja Verapaz; c) la variabilidad en los precios fue observada principalmente en el caso de aceite, arroz y leche; y d) la disponibilidad de harina de maíz a nivel comunitario solo se presentó en uno de los departamentos.
  •  El consumo familiar de alimentos se caracterizó por ser monótono e insuficiente. El patrón de consumo se caracteriza por: incluir maíz (alimento básico de la dieta); bajo consumo de hierbas, verduras y frutas; la fuente de proteína animal es el huevo; y un alto consumo “preocupante” de comida chatarra especialmente en los escolares. Madres entrevistadas aceptaron que los niños que acuden a la escuela consumen una proporción de 2 a 1 más de comida chatarra que los niños que se quedan en casa; esta proporción pudiera ser mayor, porque coincide con las veces que los niños llevan dinero a la escuela (entre cincuenta centavos y un quetzal).
  •  Las prácticas alimentarias familiares indican que existe alta dependencia de la compra para abastecerse de alimentos, malas prácticas de conservación de alimentos, limitado acceso al agua para consumo humano, monotonía en las formas de preparación (caldos y cocidos) y variedad de creencias sobre la alimentación a nivel general en cuanto a alimentos buenos, malos y favoritos para los niños. Lo anterior evidencia la importancia de la educación alimentaria y de la revisión del diseño de los mensajes educativos para mejorar su efectividad.

En términos generales, las condiciones de acceso a servicios básicos y disponibilidad de alimentos son precarias. El consumo de alimentos es pobre y monótono, fuertemente influido por el ciclo agrícola, la producción de subsistencia, la capacidad adquisitiva de la familia y las creencias populares.

 La tercera parte corresponde corresponde a la variable definida por GIZ como “Grados de desnutrición de los estudiantes antes del cambio de las refacciones escolares”.

El estado nutricional fue determinado para una muestra de niños en edad escolar. En total, fueron medidos 848 niños escolares con edades comprendidas entre los 6 y los 16 años en 30 escuelas visitadas en cuatro departamentos. Se presentan los resultados sobre 839 niños con registros válidos y completos (49.2% niñas y 50.8% niños).

La medición antropométrica incluyó la toma de peso y talla, y se estimaron los indicadores talla/edad (desnutrición crónica) e IMC-edad (estado nutricional actual), según los Patrones de Referencia para niños de 5 a 19 años de la OMS (2005).

Los principales hallazgos de este estudio diagnóstico se describen a continuación:

  •  El porcentaje de desnutrición crónica encontrada en los escolares evaluados fue de 51.3%. Las niñas son el grupo más afectado (52.8%). El grupo de edad que muestra un mayor porcentaje de desnutrición crónica es el de 15 años, aunque a partir de los 11 años se observan aumentos en el porcentaje. Los grupos lingüísticos más afectados por retardo en talla total son el grupo Mam (75.4%), seguido por el K´iche´ (63.5%) y el Achi (61.7%).
  •  La evaluación del estado nutricional actual (IMC-edad) indica que el 3.1% reporta peso bajo, el 4.9% sobrepeso y el 0.7% obesidad. El análisis por sexo muestra que el déficit de peso “peso bajo” se concentra en las niñas (4.2%) en comparación con los niños (1.9%). Sin embargo, la malnutrición por exceso, “sobrepeso y obesidad”, es más marcada en niños. Por grupos lingüísticos, el mayor porcentaje de peso bajo se identifica en el grupo Awakateko (5.6%); y el mayor porcentaje de sobrepeso y obesidad, en el grupo Q´eqchi´ con 8.3% y 4.2%, respectivamente.
  •  Los niveles de sobrepeso y obesidad encontrados en el grupo de escolares evaluado confirman que, en la población escolar, se empieza a manifestar la transición nutricional, caracterizada por la coexistencia de deficiencias nutricionales (retardo en talla y peso bajo) y obesidad. Sin embargo, es importante hacer notar que se observan diferencias marcadas en el grupo evaluado, según departamento, lo que pareciera indicar la existencia de un perfil nutricional diferenciado por áreas geográficas. Estas diferencias pueden ser causadas tanto por distintos ritmos de cambios demográficos (natalidad y mortalidad) como por momentos diferentes en cuanto al inicio de la transición nutricional.

La cuarta parte corresponde al objetivo: “Determinar la composición de las refacciones escolares en los establecimientos educativos de nivel primario en los departamentos de Huehuetenango, Quiché, Alta Verapaz y Baja Verapaz”.

La revisión de la refacción escolar servida se enfoca en describir tres aspectos de interés: a) Cantidad de alimentos que conforman las refacciones escolares; b) Diversidad de alimentos que conforman las refacciones escolares; c) Cantidad de nutrientes que aportan las refacciones escolares servidas en una muestra de escuelas visitadas durante el mes de julio.

Para el cumplimiento de estos objetivos, se determinó la composición nutricional teórica de las recetas obtenidas por medio de entrevistas a los encargados de la refacción escolar el día de la visita. De las 30 escuelas visitadas, no se entregó refacción en seis (20%) y se contó con información completa sobre las preparaciones en 20 escuelas (67%). Las recetas de las refacciones fueron contrastadas con las recomendaciones de energía y proteína propuestas para las refacciones escolares por el INCAP.

Los principales hallazgos de este análisis, se describen a continuación:

  1.  En el 20% de las escuelas (n=6), no se sirvió refacción el día de la visita. De las 20 refacciones evaluadas en el 60% de las escuelas, los niños recibieron solamente atol como bebida (n=12), y en el 40% restante, los niños recibieron como refacción una bebida y alimento sólido (n=8). Ni una sola de las escuelas visitadas utilizó los menús propuestos por la Dirección General de Participación Comunitaria (DIGEPSA).
  2.  La diversidad de alimentos por categoría fue marcada por una predominancia de los cereales (principalmente harinas para preparar atoles), que constituyeron el 42% de los alimentos encontrados; seguidos por los vegetales –hierbas, tomate y cebolla– (21%), las grasas (17%), los condimentos –sal, azúcar y consomé– (13%), y por último,  los alimentos fuente de proteína (8%). Las  frutas no fueron parte de las refacciones servidas a los niños el día de la visita.
  3.  La composición nutricional general por tipo de preparación sólida o bebida indica que el mayor aporte nutricional proviene de la alimentación sólida que contribuye con aproximadamente 65% de la energía y 55% de las proteínas en las refacciones servidas.
  4.  El 35% de las refacciones servidas tuvieron un aporte de energía dentro de las recomendaciones nutricionales del INCAP para la refacción escolar (340 a 440 kcal/día). El aporte de energía varió entre el 70% y el 91%, según lo recomendado por rango de edad y sexo de los escolares. Solamente una escuela llegó al aporte de proteína recomendado por el INCAP para la refacción escolar. El aporte de proteína fue inferior al 50% para ambos grupos de edad.
  5.  Por regiones, se encontró un mayor aporte nutricional tanto de energía como de proteína en las refacciones servidas en la Región Occidente (Huehuetenango y Quiché) en comparación con la Región Norte (Alta Verapaz y Baja Verapaz). Sin embargo, en ningún caso se llenaron las recomendaciones del INCAP para la refacción escolar.

En términos generales, la cantidad de alimentos fue mayor a lo establecido en las normas de la Canasta Básica de Alimentación Escolar (CBAE); sin embargo, la diversidad observada fue baja por grupos de alimentos, predominando los cereales como base para la preparación de atoles con baja participación de verduras, frutas y alimentos fuente de proteína. El aporte nutricional de la refacción servida a los escolares en la muestra de establecimientos visitados fue inferior a las recomendaciones del INCAP para la refacción escolar en el 65% de las preparaciones estudiadas.

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Estado del Arte de la Seguridad Alimentaria y Nutricional de Guatemala con énfasis en los departamentos de Huehuetenango, Quiché, Alta Verapaz y Baja Verapaz

Tras la autorización de la consultoría “Estado del Arte de la Seguridad Alimentaria y Nutricional de Guatemala, con énfasis en los departamentos de Huehuetenango, Qui-ché, Alta Verapaz y Baja Verapaz” por parte de la Cooperación Alemana en Guate-mala (GTZ), se procedió a la subcontratación de personal técnico para realizar la pri-mera fase, según orden de implementación de la oferta técnica y económica. Dicho personal técnico fue facultado en conocimiento y estrategias para iniciar el producto “Mapeo institucional de seguridad alimentaria nutricional en Guatemala”, enfocando sus esfuerzos principalmente en los cuatro departamentos mencionados.

Estado del Arte de la Seguridad Alimentaria y Nutricional de Guatemala

MEP expulsa gaseosas, frituras y confites de sodas escolares

Reglamento de Educación y Salud rige desde este curso lectivo en centros públicos.

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Pasantía “Experiencias de Seguridad Alimentaria Nutricional en contextos departamentales”

Vendedoras de las Tiendas Escolares

Tiendas escolares con vendedoras acreditadas por el Ministrio de Salud

Por Mario Domingo Morales

En el marco de las Tiendas Saludables, a finales del mes de junio se realizó una pasantía en el departamento de Huehuetenango, para conocer las experiencias locales relacionadas a la venta de alimentos nutritivos en las tiendas escolares. Se logró visitar dos centros educativos, Escuela Oficial Rural Mixta “Los Regadillos”, Aldea Chuscaj de Chiantla y la Escuela Oficial Urbana Mixta “El Eucalipto”, Huehuetenango.

En la pasantía participaron delegaciones de los departamentos de Alta Verapaz, Baja Verapaz, Quiché y Huehuetenango como sede anfitriona. Cada delegación se conformó con personeros de la Sub-dirección del Fortalecimiento de Comunidad Educativa, Asesores SAN y Técnicos  de DIGEPSA, Sub-dirección técnica pedagógica, Equipo de Asesores del PACE. Y por el departaento de Huehuetenango,  Directores de escuelas, Doctor del Area de Salud, Estudiantes del Liceo de Ciencias Comerciales.

De acuerdo a la explicación del director de la Escuela de los Regadillos, “el objetivo no es erradicar la venta de comida chatarra, sino educar a los niños para que  demanden y consuman alimentos nutritivos”. El acceso a la información y desarrollo  de contenidos enfocados a la Seguridad Alimentaria y Nutricional han permitido que el niño y la niña consuma  alimentos nutritivos en el ámbito escolar y en los contextos familiar y comunitaria.

El éxito de las intervenciones se debe a la coordinación interinstitucional que gestiona la DIDEDUC  desde el Departamento de Organización Escolar,  enfocando  la colaboración y esfuerzo  de las partes en función a su  especialidad y cobertura. En los centros educativos las vendedoras de las tiendas escolares están debidamente acreditadas por el Misterio de Salud Pública y Asistencia Social. Las  vendedoras  cuentan con un carnet  y según versiones de una de las vendedoras  se les capacitó sobre temas relacionados a la Seguridad alimentaria y Nutricional y manipulación de alimentos.

Y en el marco de la creación de nuevas carreras,   se visitó el Instituto Técnico Agrícola de Occidente, con el objetivo de conocer una carrera productiva y del aprovechamiento de los recursos del contexto de acuerdo a su vocación productiva. Se espera que las Direcciones Departamentales enfoquen sus esfuerzos en la creación de carreras productivas enfocadas a la Seguridad Alimentaria y Nutricional.

Como seguimiento a esta esta experiencia, cada delegación  estableció líneas de acción a implementar en su departamento.

Niños y niñas rechazan la denominada "comida chatarra"

Componente de Educación para la Seguridad Alimentaria y Nutricional

La búsqueda de respuestas estratégicas acordes con el contexto de vulnerabilidad ante la seguridad alimentaria y nutricional, que se da en varias regiones, se ha convertido en una prioridad para la Cooperación Alemana y el Gobierno Guatemalteco, por ello se decidió incluir un componente en el PACE, mediante el cual se fortalezca curricularmente esta temática, a través del desarrollo de competencias para la vida. Asimismo se considera como punto clave el involucramiento de los padres y madres de familia y el desarrollo de capacidades en los temas de vida sana y alimentación nutritiva.

El objetivo que el componente pretende alcanzar es que en niveles primario y medio, se desarrollen, con participación comunitaria, conocimientos y capacidades relacionados con la seguridad alimentaria y nutricional en contextos socioculturales específicos.

Para lograr el objetivo, el programa también proporciona asesoramiento técnico al Ministerio de Educación y las cuatro Direcciones Departamentales, para el desarrollo e introducción de carreras y actividades relacionados con la seguridad alimentaria y nutricional, a partir de lo estipulado en el CNB. La intención es que los establecimientos educativos apliquen las nuevas propuestas en el aula e implementen las carreras y que involucren a representantes de organizaciones de padres y madres de familia a nivel escolar en sus actividades, para que en conjunto se elaboren propuestas para mejorar la calidad alimenticia y nutricional de las refacciones escolares. Además se pretende lograr que docentes, alumnos, madres y padres dispongan de mejores conocimientos sobre alimentación y nutrición, para que mejoren los hábitos alimenticios de los hogares.