ACCD

Sinergia con la Generalitat de Catalunya

De 2005 a 2009, el PACE enfocó parte de sus esfuerzos  en el desarrollo de la EBI en Guatemala. Una de sus líneas de acción estuvo dirigida al impulso de metodologías lingüísticas y pedagógicas que incluyeron el uso de modalidades no convencionales, para promover el uso activo de las lenguas indígenas en el aula y en la escuela, en el marco del Currículum Nacional Base. Este trabajo se llevó a cabo en ocho escuelas rurales de cada uno de los departamentos priorizados.

Como seguimiento a las actividades mencionadas, y en el compromiso con el  mejoramiento de la calidad educativa en Guatemala, la oferta de la tercera fase del PACE, establecida para el período 2010-2013, incluye un componente específico de EBI. En ese marco, la GIZ y la Agencia Catalana de Cooperación al Desarrollo (ACCD) han negociado una alianza para el fortalecimiento de la EBI en los cuatro departamentos de influencia del PACE. Se plantean tres líneas estratégicas de acción: a) el acompañamiento técnico en aula a docentes de 24 escuelas rurales bilingües, que asisten al Programa Académico de Desarrollo Profesional Docente (PADEP-D), b) la actualizaciónen servicio para personal docente, directores de escuela, supervisores y personal de la Dirección General de la Educación Bilingüe Intercultural del Ministerio de Educación, y c) la creación de cuatro centros de recursos pedagógicos para la EBI en los departamentos de Alta Verapaz, Baja Verapaz, Huehuetenango y Quiché.

Estas acciones buscan consolidar y fortalecer a estos centros educativos para que se conviertan en escuelas de excelencia y completas, demostrativas de cómo funciona la EBI en una comunidad rural de guatemalteca, cuando se ofrece de 1º a 6º. De esta forma se vinculan y complementan directamente con las acciones que el PACE lleva cabo en el Programa Nacional de Desarrollo Profesional Docente (PADEP-D), en tanto los maestros que asistan a este programa dispondrán en estas escuelas de modelos válidos a emular y replicar. Del mismo modo, los maestros de las 22 escuelas atendidas y del PADEP-D dispondrán de centros de recursos pedagógicos para la EBI, en donde podrán consultar materiales educativos bilingües de índole diversa.

La implementación efectiva de una EBI que arroje los resultados esperados contribuirá a vencer la resistencia de aquellos padres y madres de familia que, por la opresión histórica de la que han sido objeto, hoy rechazan que sus hijos aprendan en su idioma de uso predominante. A ello se añade la posibilidad de una autoestima incrementada entre los educandos, pero también entre sus padres y madres. Los mejores resultados que se logren en la escuela, a través de una EBI efectiva y eficiente, contribuirán grandemente a aumentar en el plano nacional la estima social tanto de los idiomas indígenas como de sus hablantes, y, con ello, se avanzará en la lucha contra el racismo y la discriminación con la cual se comprometieron el gobierno y la sociedad civil al suscribir los Acuerdos de Paz de 1995 y 1996.